Estaba Hablando yo con mi cocina…¿Cómo, no sabían que las cocinas hablan? Pues sí la mía comenzó a hablarme no hace mucho, claro que las cocinas hablan a su manera y no siempre se le entiende bien. La primera señal de que mi cocina me hablaba la tuve un día de primavera, estaba tranquilamente en el sofá cuando de repente oí un rugido en mi cocina. ¡Dios mío! pensé, ¡un león en mi cocina!, pero sabía perfectamente que el único león de la casa estaba debidamente enjaulado en la guardería. Así que me acerqué muy despacio con cuidado de no espantar a mi presa. Pero en cuento entré allí no había nadie. Tan solo un cajón reventado y una estantería tirada. Al día siguiente empecé de nuevo a escuchar ruidos extraños en mi cocina. Registré todo sin encontrar nada hasta que se me ocurrió pegar el oído al fregadero. Y así como si fuera una psicofonía empecé a escuchar una sinfonía de voces. Socorroooo, socorro me decían. Haz algo repetían una y otro vez.. Bueno y que quieres que haga dije yo. Claro que lo dije muy bajito, no fuera que fueran a oírme los vecinos, o mi mujer, a ver que pensaría ella si me viera hablando con la cocina. Hasta ahí podríamos llegar. Pero justo entonces dejé de escucharla. Así pasaron varias semanas sin que ocurriera nada hasta que de nuevo un día aparecieron los misteriosos ruidos y de repente un porrazo terrible. Cuando fui a mirar que pasaba, las puertas de todos los armarios estaban destrozados, el poyete combado, y en el fregadero de nuevo esas voces pidiendo socorro y que hiciera algo. Y que hago dije yo. Y que haces respondieron las voces. Yo estaba por llamar a un parasicólogo cuando de repente empecé a entender lo que pasaba. No era un fenómeno paranormal, era que mi cocina que me hablaba, me hablaba y pedía ayuda y lo hacía de la única manera que las cocinas saben hacerlo. Y que hago con este desastre, dije yo a la cocina, sabes que estamos en crisis, no hay dinero para dejarte como nueva.. Y que haces respondieron de nuevo las voces. Y de pronto, fue como una iluminación, claro las cocinas hablan en Inglés. Y para entenderlas lo único que hay que hacer es cambiar las letras”Y que hago” decía yo, “i que hago”, Ike ago” , ”IKEA GO”, ”IKEA GO”, IKEA GO. Claro lo único que tenía que hacer era acercarme a la tienda de Ikea más cercana, donde algo se estaba cocinando y ganar el premio para comprarme una cocina nueva. Así que ni corto ni perezoso, me apunté en el concursoY espero que me den algo porque mi cocina tiene últimamente un humor de perros, y ya no solamente se conforma con hablar sino que me pone la zancadilla, me quema el desayuno y emite unos sonidos que ya no son de león sino más bien de Tyranosaurus rex,, y últimamente los cuchillos y el microondas se mueven de forma muy peligrosa así que espero que sean buenos y…¡¡¡¡SOCORRO!!!!